
Tú le cuentas cómo entrenaste. Él sabe con cuánto peso vuelves la próxima vez.
Praxi guarda cada serie que le cuentas y decide con tus números, no con los del usuario promedio. Empiezas de cero con él una sola vez.
Empieza gratis, sin tarjeta. Subes de plan cuando el coach te convenza.
El problema
No porque no puedas más. Porque nadie llevaba la cuenta.
Anotas en el celular, en una libreta, o no anotas. Cuando toca decidir si subes el peso, decides de memoria. Y la memoria, después de seis semanas, dice lo que te conviene escuchar.
Así funciona
De un "3×10 RIR 2" saca tus series ordenadas. Lo escribes una vez y queda medido para siempre.
Nada de lo que "suele funcionar". Razona sobre tus sesiones, con reglas que se calculan en código, no que se improvisan.
La carga con la que cerraste hace tres semanas, el músculo que vienes dejando de lado, el hombro que te molestó. Sigue ahí la próxima vez que abras.

Criterio, no humo
Cada decisión que toma trae su fundamento. Terminas entendiendo tu entrenamiento, con un criterio que puedes defender.
¿Es para ti?
Por qué Praxi
La mayoría te da un plan genérico o te deja anotando series a mano. Praxi guarda lo que hiciste y razona sobre eso, para que cada semana arranque donde terminó la anterior.

Entrenamiento, dieta, tu peso y tus dudas, no en cinco pestañas. Le hablas normal y Praxi ordena todo, sin formularios.
Con cuánto peso cerraste el press banca hace tres semanas, qué músculo vienes dejando de lado, qué te molestó el hombro. No empiezas de cero cada vez que abres la app.
Cuándo subir el peso, cuándo bajar la intensidad y cuáles de tus series contaron de verdad se deciden con tus datos y lógica testeada. Nada de plantilla ni corazonada de influencer.
Cuando tus datos muestran que vienes fundido y quedándote más cerca del fallo con el mismo peso, te lo dice y te arma una semana suave. Antes de que te estanques, no después.
La diferencia
Una plantilla no sabe cómo te fue. ChatGPT te explica bien y mañana no se acuerda. Praxi hace lo que ninguno de los dos: acumula.
Tu progreso, en datos
Cada sesión que registras se vuelve un gráfico: cuánto peso mueves en el tiempo, cuántas series te están contando de verdad por músculo y cuán cerca del fallo estás entrenando. Y el coach lo lee para decidir contigo. Los nombres técnicos van abajo, por si te sirven.
Bajaste de 3.8 a 2.1 con la misma carga. Subimos el peso cuando el RIR lo confirme, no por una sesión suelta.
+7,5 kg en cinco semanas. Subió cuando tu RIR real dio el permiso, no por apurar el número. Así la técnica no se cae.
Doce series: zona óptima. Entre tu mínimo para crecer (MEV) y tu techo (MRV). Más no da más músculo, solo fatiga.
Aprietas un punto por semana. El deload no llega por calendario: llega cuando tu fatiga real lo pide.
Si ya entrenas con método
Si nada de esto te dice algo, sáltalo: Praxi te lo explica cuando corresponde. Si ya sabes de qué va, esto es lo que hay abajo.
Semana a semana el RIR objetivo baja 4 → 3 → 2 → 1 y cierra en deload. La carga sube solo con dos sesiones confirmadas y RIR real por sobre el objetivo, nunca por una sesión suelta. En déficit el piso es RIR 1: nunca al fallo.
Cuenta como efectiva la serie con RIR ≤ 4, y las contrasta por grupo muscular contra tu MEV, MAV y MRV. Una serie sin RIR registrado no cuenta: no se rellena con supuestos.
No se dispara por calendario ni por una mala sesión. Hacen falta dos señales a la vez: que tu RIR real caiga bajo el objetivo con la misma carga, y una racha de al menos tres sesiones con sensación baja.
Todo esto se calcula en código con tests, no lo infiere el modelo. Es la parte que un chatbot suelto hace peor: la literatura muestra que estimar la proximidad al fallo es justo donde más falla.
Precio
Un cuarto de una sola sesión con entrenador, y sin permanencia: cancelas cuando quieras y sigues viendo lo tuyo. El plan gratis no es una prueba que se vence: guardas tu rutina, marcas tus días y ves tu Progreso sin pagar nada.
No se te cobra hoy.
No se te cobra hoy.
El plan gratis no tiene fecha de término ni se recorta después: es el que ves acá. Cancelas cuando quieras y sigues viendo lo tuyo, solo se corta crear más. Y lo que registraste es tuyo: lo puedes descargar entero cuando quieras, pagues o no. Sin letra chica.
Preguntas frecuentes
Sí. Puede armarte una según tu objetivo, tus días y tu nivel; o puedes traer la que ya haces y que la interprete. Tú decides.
No. Praxi te lo explica cuando lo usa y aprendes sobre la marcha. De eso se trata entrenar sabiendo por qué.
Sí. Le cuentas la que haces y la toma como base: te ajusta carga y volumen sobre eso, no te obliga a empezar de cero.
Sí, si quieres entender lo que haces. Rinde aún más si ya registras algo de tu entrenamiento; si recién partes, te acompaña desde lo básico.
No en todo. Para técnica fina, una lesión o supervisión presencial, ve a un profesional. Praxi es tu criterio de carga, volumen y progresión, todos los días.
Su método se ancla en la literatura de hipertrofia (Schoenfeld, Israetel/RP, Helms) y en lógica que se calcula en código, no en corazonadas. Cuando fundamenta, cita de dónde sale.
Son privados: solo tú los ves, no se venden y los eliminas cuando quieras. Lo detallamos en Privacidad.
No. El plan gratis que ves es el definitivo, no una prueba que se vence: guardas tu rutina, marcas tus días y ves tu Progreso sin pagar. Lo único acotado son los mensajes al coach, 10 por semana, porque es lo que de verdad nos cuesta. Y lo que registres es tuyo pase lo que pase: lo puedes descargar entero cuando quieras, pagues o no.
Sí, desde la app y sin permanencia. Mantienes el acceso hasta que termine el período que ya pagaste.
Sí: se registra un medio de pago para empezar la prueba, y si cancelas antes del día 7 no se te cobra nada. El plan gratis, en cambio, no pide tarjeta.
Cuéntale tu primer entrenamiento y verás lo que hace con él. Gratis, sin tarjeta.
Empezar gratis